Experimento Filadelfia:           ¿Un Buque Teletransportado?

 

 

 

Según se dice, a mediados de octubre de 1943 la Marina de los Estados Unidos realizó una serie de ensayos experimentales, tanto en el mar, como en el Depósito Naval de Filadelfia, en Norfolk-Newport, Virginia que acarrearon muy graves consecuencias para los participantes. Pese a todas las especulaciones escritas en infinidad de artículos que han sido publicados en todo el mundo, los archivos militares y del gobierno de EEUU no mencionan nada o en su defecto los mantienen celosamente guardados en el más estricto secreto. Muchos testigos ya han muerto, por causas naturales o en circunstancias no esclarecidas, otros se han negado a hacer declaraciones, y al menos un investigador se ha suicidado. Hasta el nombre en código asignado por la Marina de Estados Unidos a ese proyecto no se conoce con certeza; si estuviese identificado, los investigadores podrían consultar la documentación relacionada, si es que todavía existe, siempre y cuando no esté también clasificada como secreta. Sea como fuere, los relatos y comentarios sobre el Experimento Filadelfia se ajustan todos a un mismo patrón: el ensayo realizado en 1943 para hacer «desaparecer» un pequeño destructor de escolta de la Marina, mediante un poderoso campo magnético, tuvo notable éxito, salvo por sus desastrosos efectos sobre la tripulación y porque el buque fue tele transportado en el tiempo y el espacio, un fenómeno que no ha podido ser explicado.

Por lo han podido establecer los investigadores, la US Navy usó un campo magnético artificialmente inducido en el casco del destructor USS Eldridge, DE-173, para conseguir su desaparición temporal, con tripulación y todo. Las posibilidades tácticas que tal efecto tendría en las operaciones navales son inobjetables, pero además, en el campo científico, todavía su trascendencia fue mayor, porque el buque y su tripulación fueron transportados temporalmente a otra dimensión.

                                                                                                                                 

 

 

El USS Eldrige, ¿fue teletransportado de un puerto a otro?.

El "Experimento Filadelfia" es el nombre que recibió un supuesto experimento ultra secreto llevado a cabo por la marina de los Estados Unidos en 1943, en el transcurso del cual un barco se volvió invisible y fue tele transportado de un muelle a otro. Es una historia que debiera conocer cualquier persona interesada en los OVNIS, el triángulo de las Bermudas y otros mitos y misterios. En 1979 fue el tema de un libro escrito por Charles Berlitz, principal gurú del culto al triángulo de las Bermudas, y William Moore. Pero, ¿cómo se supo de este hecho, y qué pruebas tenemos de que sea cierto?

La historia comienza con Morris Ketchum Jessup, un hombre de muchos y variados intereses. En los años veinte fue profesor de astronomía y matemáticas en la Universidad de Drake, en Iowa, y en la Universidad de Michigan. Mientras preparaba su doctorado realizó investigaciones que llevaron al descubrimiento de varias estrellas dobles que, posteriormente, fueron catalogadas por la Royal Astronomical Society. (Se dice que poseía un doctorado en astrofísica, pero no está claro si se lo otorgaron o no.) Jessup pasó mucho tiempo estudiando ruinas mayas e incas y llegó a la conclusión de que los edificios sólo pudieron ser construidos con la ayuda de una tecnología superior extraterrestre. La falta de dinero le obligó a abandonar sus investigaciones y a volver a los Estados Unidos, donde se puso a trabajar en "The case for the UFO" (El alegato de los OVNIS), primero de cuatro libros sobre el tema, en el que mezclaba un poco de objetividad científica con mucha pseudo ciencia.

Vista aérea de los muelles de Filadelfia, donde el Eldrige fue sometido a un extraño experimento científico.

"The case for the UFO" fue publicado en Nueva York en 1955. A lo largo del libro, Jessup pedía a sus lectores que presionaran a sus representantes políticos para que exigieran investigaciones acerca de la teoría del campo unificado, problema con el que se había enfrentado Einstein durante los últimos veinte años de vida, y que -creía Jessup- podría aclarar la incógnita de la fuerza propulsora de los OVNIS.

El 13 de enero de 1956 Jessup recibió la primera de dos cartas de un lector que firmaba Carlos Miguel Allende y también Carl M. Allen. En sus incoherentes cartas, llenas de faltas de ortografía y de puntuación, Allende advertía a Jessup que debía olvidar su interés por la teoría del campo unificado. Una versión de esta teoría había sido aplicada por la marina norteamericana en 1943 -decía- en un experimento que había vuelto invisible a un barco, con terribles resultados para su tripulación. Jessup contestó a su corresponsal pidiendo más detalles. Allende no pudo proporcionarle más información.

Mientras tanto, Jessup y su libro habían sido tema de conversación en Washington D. C. En julio o agosto de 1955, un ejemplar de "The case for the UFO" llegó a la Oficina de Investigación Naval (ONR). Se descubrió que contenía comentarios relativos al texto escrito en los márgenes, como si el libro hubiese pasado por las manos de tres personas. Los comentarios implicaban un conocimiento de los OVNIS, de sus sistemas de propulsión y del origen y antecedentes de sus tripulantes.

El libro pasó a manos de dos oficiales de la ONR, el comandante George W. Hoover, Oficial de Proyectos Especiales, y el capitán Sidney Sherby. Éstos invitaron a Jessup a Washington, le enseñaron el libro y le preguntaron si podía hacer algún comentario. Jessup dijo que, por la letra, uno de los autores era Allende, y después entregó las cartas de Allende a Hoover y Sherby. Los dos oficiales hicieron pasar a máquina el libro de las anotaciones, para que resultara todo más claro, y la Varo Manufacturing Company de Garland (Texas) publicó una edición limitada.

El interés de la ONR por el libro anotado nunca fue explicado de forma satisfactoria, pero la ONR ha negado siempre que fuera oficial. Hoover y Sherby estaban personalmente interesados en los OVNIS, tema que daba entonces sus primeros balbuceos; según su introducción a la edición de varo, su ilustrada opinión era que "ningún detalle, por desacreditado que esté desde el punto de vista de la ciencia clásica, debe ser pasado por alto" en la búsqueda de claves sobre la naturaleza de la gravedad. Por lo tanto, debemos deducir que el interés de Hoover y Sherby era personal, que pagaron los costos de la edición de varo, y que cualquier investigación posterior fue emprendida por su cuenta.

No se sabe qué investigaciones pudo emprender Jessup, si es que lo hizo; su relación directa con el asunto terminó la noche del 20 de abril de 1959, cuando lo encontraron muerto en su furgoneta en Dade Country Park (Florida). Dentro del coche cerrado había sido introducida una manguera conectada con el caño de escape: según todos los indicios, Jessup se había suicidado.

                                                                                                                                                    

 

Primer experimento

A las 9 de la mañana del día 22 de julio de 1943, los generadores de potencia del experimento se pusieron en marcha y comenzó a crearse un poderoso campo magnético alrededor del casco de la nave. Se vio una aureola de niebla verde que comenzó a ocultar la nave, luego desapareció la niebla llevándose al buque consigo dejando el agua tranquila en el lugar donde se encontraba fondeado. Los oficiales que observaban el experimento vieron con estupor que el barco no sólo desapareció del radar sino que lo hizo de la vista de todos. Quince minutos después ordenaron apagar los generadores. La niebla verde reapareció para luego desvanecerse lentamente a medida que el buque se materializaba nuevamente. Una vez que el buque estuvo despejado de la niebla verde los oficiales subieron abordo y se encontraron con que la tripulación estaba en shock, desorientada y muchos con síntomas de nauseas y mareos. La marina retiró a la tripulación y la reemplazaron por nuevos efectivos.

Segundo experimento

El 28 de octubre de 1943, a las 17:15, se llevó a cabo la prueba final en el USS Eldridge. Nuevamente fueron encendidos los generadores y el buque comenzó a desaparecer tras una niebla verde que se esfumó nuevamente mientras el barco parecía desvanecerse. Súbitamente un relámpago azul hizo desaparecer el barco completamente. En el agua se observó una depresión con la forma del casco en el mismo lugar donde segundos antes estuvo el barco. El buque reapareció en Norfolk, Virginia donde fue visto durante varios minutos, para luego desaparecer mientras volvía a materializarse en Filadelfia. En esta oportunidad la tripulación quedó visiblemente enferma, pero ante la sorpresa de los presentes, algunos tripulantes simplemente desaparecieron sin que se les volviera a ver más. Otros se volvieron locos y lo que fue más extraño, cinco de los hombres quedaron fundidos en la estructura metálica del barco.

Los hombres que sobrevivieron la experiencia nunca se recuperaron totalmente y todos fueron inmediatamente dados de baja por “no estar aptos para el servicio debido a desequilibrio mental”, independientemente de su condición médica real. Lo que comenzó como un experimento para mimetizar el barco por medios electrónicos, terminó en teletransporte accidental, ida y vuelta, de un buque y su tripulación a una distancia considerable en cuestión de minutos.

         

Análisis del experimento

Aparentemente, el experimento en el mar tuvo pleno éxito, con una invisibilidad efectiva de forma esferoide que se extendía hasta cien metros desde cada extremo de la quilla, y dejaba ver la depresión causada por el casco del barco en el agua, pero no el propio barco. A medida que se intensificaba el campo de fuerza empezaron a desaparecer algunos tripulantes, y hubo que buscarlos por contacto táctil y devolverles la visibilidad mediante una especie de técnica de imposición de manos. Se rumoreó que muchos fueron hospitalizados, que otros murieron, y otros sufrieron perturbaciones mentales. En general, pareció haberse agudizado la capacidad psíquica en los hombres, y algunos conservaron los efectos de la transmutación causada por el experimento, pues desaparecían y volvían a aparecer temporalmente, en sus casas, caminando por la calle o sentados en bares o restaurantes, ante la consternación de espectadores y camareras. La bitácora del buque se inflamó súbitamente por dos veces cuando la llevaban a tierra, con desastrosos resultados para su portador.

Sea cual fuere la verdad sobre este incidente, el destructor que se dice tomó parte en el experimento, el USS. Eldridge, DE-173, existió en realidad. Pero, los esfuerzos para tomar contacto o interrogar a algunos de los supuestos participantes u observadores han resultado por lo general estériles, ya que muchos han desaparecido, otros se han mostrado poco comunicativos, y otros contestaron que no quieren meterse en líos o están protegidos por familiares que no permiten llegar hasta ellos, repitiendo que no desean hablar del asunto.

 

Si realmente se ha corrido una cortina confidencial o secreta sobre la Marina o los buques mercantes y el personal, directa o indirectamente vinculados al experimento en su momento, resultaría sumamente difícil buscar la verificación del incidente, especialmente por haberse producido hace tanto tiempo. Sin embargo, preciso es señalar, aunque sea de pasada, que el pleno alcance de un experimento cualquiera, no se suele hacer manifiesto hasta varios años después de los ensayos iniciales.

También pudiera ser que el personal implicado en otros incidentes de camuflaje durante la Segunda Guerra Mundial hubiera dado pie a una serie de rumores que contribuirían a acrecentar la leyenda del Experimento Filadelfia.  Dunniger, célebre clarividente y telépata, propuso en 1942 a la Marina de los Estados Unidos, un plan para hacer un buque invisible mediante un proceso de espejismos inducidos por manipulación de los rayos solares.  (Cualquiera que haya sido el resultado de su actividad, se le obligó a firmar un documento garantizando su completo y permanente silencio sobre la operación.) También fueron tema de experimentación varios otros conceptos insólitos, como el uso militar de la antigravedad.

 

   El resto del misterio
Todavía no se sabe qué sucedió ese día en 1943, principalmente debido a la carencia de los testigos que vienen adelante quién sirvió a bordo del Eldridge. No hay tampoco documentación disponible para el público que los detalles proyectan el arco iris. Pudo simplemente haber sido un experimento de invisibilididad. ¿Pero cómo el destructor apareció los segundos después en Virginia? Su posible respuesta nunca será conocida, pero el misterio puede ser solucionado cuando los científicos vuelven a descubrir qué sucedió en la bahía de Delaware.