El Arca de la Alianza

El Arca era un cofre de madera y oro que contenía tres cosas: los diez mandamientos, el maná y el bastón del sacerdote Aarón. Para los israelitas era la mera presencia de Yahvé, tan sagrada que tuvieron que cargarla con palos para no tocarla. Si alguien lo tocara, inmediatamente moriría (2 Samuel 6:7).

 

                                                                                                                                       

En cada extremo se alzaban dos querubines. Las alas de aquellos seres mágicos se tocaban para formar el trono de Dios. En el interior del Arca se guardaban las dos tablas de piedra con los diez mandamientos mosaicos (escritos por el dedo de dios), el maná en un jarrón de oro, la vara florecida de Aarón y un libro de la ley.  El Arca de la Alianza simbolizaba la presencia de Dios. Poseía también el carácter de talismán en la batalla,  como  en la conquista de Jericó. Era muy potente y debía ser envuelta en velos antes que la levantaran. Sólo el sumo sacerdote podía acercarse al Arca misteriosa y resplandeciente, y únicamente una vez al año, en el día de la expiación. Era tan sagrada el Arca que el sólo tocarla ocasionaba la muerte inmediata. Luego de que los hebreos se establecieron en Canán, el arca permaneció en el tabernáculo en Silio. Luego estuvo en el Templo de Salomón. Y luego desapareció...Hoy es una reliquia religiosa desaparecida, lo que mantiene vivo el interés por su misterio tanto entre estudios de la Biblia como entre arqueólogos que desean hallarla para demostrar definitivamente su existencia histórica. Aquí nadaremos entre los enigmas de la fascinante Arca mediante un artículo escrito especialmente para la ocasión por el investigador bíblico argentino Sergio Fuster, colaborador asiduo de Temakel..

Hace 3000 años el Arca fue traída a Jerusalén y adorada como el más sagrado de los objetos sagrados, era la personificación de la presencia de Dios en la Tierra. Sin embargo, en algún momento de este remoto pasado el Arca desapareció, esto dio origen a una búsqueda que ha inspirado a creyentes y cazadores de fortunas durante milenios. La búsqueda sigue siendo hoy objeto de ficción popular. Ansiada por caballeros cruzados, místicos, arqueólogos y aventureros, el Arca perdida de la Alianza ha inducido a generaciones enteras a la búsqueda.

Después de 3000 años la evidencia más reciente puede ser la clave para hallar el lugar donde reposa el Arca de la Alianza.
Traspasando la pesada cortina de hilo azul, estampada con figuras de querubines de oro, penetramos en el lugar más recóndito y santo del templo de los israelitas: el sanctasanctórum. Este era un compartimiento de forma cúbica, cuyas medidas significaban perfección y simetría a grado superlativo.

"Y dio Moisés en el Monte Sinaí dos tablas del testimonio, dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. Y Moisés tomó el testimonio y lo puso dentro del Arca." (Libro del Éxodo). El Arca de la Alianza, el recipiente sagrado que contenía las tablas originales de los Diez Mandamientos, de acuerdo con la historia bíblica, era el objeto más hermoso y poderoso del mundo. Su longitud era de dos codos y medio, su anchura de codo y medio y su altura de codo y medio. Estaba construida de madera de acacia, enchapada del más fino oro por dentro y por fuera. Y en la cubierta había dos querubines, uno frente al otro, en silenciosa vigilia.

El Arca fue construida por los hebreos al pié del Monte Sinaí, sus planos era la descripción más detallada que se diera en el antiguo testamento, ya que, según Moisés, venían directamente de Dios. Por entre las figuras colocadas en lo alto del Arca, Dios en forma de una inmensa bola de fuego se dirigía a los sumos sacerdotes. El Arca era una prueba absoluta, el ciclo y el sello de la presencia de Dios en la Tierra.

Tenía poderes legendarios: detener el curso de los ríos y aplastar montañas, infringir y destruir ejércitos enteros. Durante la campaña de Josué para tomar la ciudad de Jericó, el Antiguo Testamento narra la historia del Arca y del ejército: por seis días consecutivos un grupo elegido de sacerdotes marcho en torno a la ciudad con el Arca en hombros, al séptimo día terminaron siete veces alrededor del Arca y entonces al dejar oír sus trompetas los muros de Jericó cayeron.

En más de 200 referencias el Antiguo Testamento describe en detalle los sorprendentes poderes del Arca. Durante cientos de años los hebreos la llevaron consigo de un lado al otro. Cuando el rey David comenzó su reinado a finales del siglo XI antes de nuestra era, hizo traer el Arca a una aldea en un monte, en la cima había una gran piedra plana y sobre esta David planeaba construir un templo para el Arca, pero David murió antes de que pudiera poner en práctica sus planes y la tarea recayó sobre su hijo Salomón, quien reino desde el 970 al 931 antes de Cristo.

Durante el reinado de Salomón, Jerusalén pasó a ser el centro de la vida política y religiosa en la tierra santa. En pleno corazón de Jerusalén se erigía el templo construido por Salomón para albergar el Arca de la Alianza, el Arca permaneció en el templo hasta algo después del año 900 a.C. cuando, misteriosamente, desapareció. Desde entonces no se hizo gran mención de ella en la Biblia. ¿Cómo pudo el objeto más importante del mundo occidental desaparecer sin dejar rastros o al menos alguna indicación de su desaparición? ¿Dónde se encuentra el Arca de la Alianza actualmente?

Si el Arca fue capturada, la teoría con mayor fundamento es que fue despedazada y saqueado su oro cuando los babilonios conquistaron Jerusalén en el año 586 a.C. De acuerdo con el Antiguo Testamento, el líder babilónico Nabucodonosor y su ejército destruyeron el templo sagrado de Salomón y enviaron a los israelitas al exilio. Sin embargo, hay un hecho del que no cabe la menor duda, existen registros detallados de todos los tesoros que fueron capturados en los templos y llevados a Babilonia pero el Arca no se encontraba entre estos. Cuando los hebreos regresaron a Jerusalén en el 583 a.C. iniciaron la construcción de un segundo templo pero no hay mención de que el Arca haya sido retornada a este nuevo santuario. A partir de este momento, no se vuelve a hacer referencia al Arca en las escrituras del Antiguo Testamento.

En 1989 un periodista británico hizo una declaración que sacudió al mundo. La legendaria Arca Perdida no se encontraba perdida en realidad sino a salvo, escondida en una iglesia de Etiopía a donde había sido trasladada secretamente hace más de 1000 años.
Pero si el Arca estuvo todo
este tiempo en Etiopía, cómo pudo el resto del mundo no  darse cuenta de ello. Parte de la respuesta puede estar en la leyenda de cómo se trasportó el Arca desde Israel hacia Etiopía. La Biblia narra que en tiempos de Salomón, Jerusalén era visitada por la misteriosa reina de Saba. Los etíopes creen que era una reina etíope. Cuenta la leyenda que de la unión de Salomón y la reina Saba, nació Menelik I, primer rey de Etiopía. Años más tarde Menelik fue enviado a casa de su padre en Jerusalén para recibir educación, a pesar de los esfuerzos de Salomón para que se quedara, Menelik regresó a Etiopía con el primer hijo del sumo sacerdote. La tradición cuenta que se llevaron consigo el Arca y la colocaron en un templo en la isla de Elefantina cerca del río Nilo, donde permaneció por 800 años. ¿Qué sucedió luego de esos 800 años? Etiopía fue convertida al Cristianismo y el rey cristiano llegó con sus ejércitos, llevó el Arca a Axum y la colocó en la Iglesia de Santa María de Sion donde esta desde entonces.

 

La creencia de que el Arca fue rescatada y escondida en una bóveda secreta para tesoros, ha sido el pilar fundamental de una búsqueda que se ha prolongado por siglos.   Pero más allá de estas especulaciones, una cosa es cierta, el Arca sigue perdida y las causas todavía son un misterio.